El 8 de enero de 2002, la cadena de noticias ABC NEWS publicó la
siguiente noticia:
http://abcnews.go.com/sections/GMA/DrJohnson/GMA020108Near_death_experiences.html
"Cuando un coche se estrelló contra el vehículo en el que ella
viajaba, el pecho de Leslie fue aplastado, se rompió ocho huesos y su
corazón dejó de palpitar durante tres minutos. Antes de ser
resucitada, ella dice que vislumbró la vida futura.
"Mi siguiente experiencia realmente fue la de estar tumbada en el
suelo fuera del coche, y era realmente una experiencia fuera del
cuerpo la que tuve," dice Leslie, que rehusó dar su apellido. "Yo
estaba realmente flotando sobre mi cuerpo, miré hacia abajo y vi a
todos estos hombres trabajar sobre esta pobre muchacha que estaba allí
debajo, aproximadamente a tres metros por debajo de mí, y ella
luchaba."
Aproximadamente 7 millones de personas han relatado "experiencias
cercanas a la muerte" (ECM) sorprendentemente similares. Y un nuevo
estudio en la revista médica británica "THE LANCET" da crédito a tales
relatos, concluyendo que son válidos... (continúa).
La experiencia que tuvo Leslie suele denominarse de forma abreviada
"ECM" (Experiencia Cercana a la Muerte), aunque también se conoce como
"Experiencia en el Umbral de la Muerte", o por su acrónimo inglés
"NDE" (Near Death Experience). En el presente documento se utilizará
el término inglés "NDE."
La revista "THE LANCET", que publicó el citado estudio sobre las NDE
en el año 2001, es una de las revistas médicas más prestigiosas del
mundo (http://www.thelancet.com/). El estudio está basado en una
investigación de 13 años de duración realizada por el Dr. Pim van
Lommel en 10 hospitales de Holanda, y en la que participaron 344
pacientes.
Nombre completo del estudio del Dr. Pim van Lommel en The Lancet:
Near-death experience in survivors of cardiac arrest: a prospective
study in the Netherlands. Dr. Pim van Lommel, Ruud van Wees, Vincent
Meyers, Ingrid Elfferich
http://profezie3m.altervista.org/archivio/TheLancet_NDE.htm
En dicho estudio, todos los pacientes sufrieron parada cardíaca y,
como consecuencia, muerte clínica (respiración y/o corazón parado,
inconsciencia y encefalograma plano debido a un insuficiente riego
sanguíneo del cerebro), fueron resucitados y posteriormente
entrevistados. De los 344 pacientes, 62 (18%) dijeron haber tenido una
NDE, de los cuales 41 (12%) describieron una NDE profunda. Se realizó
un seguimiento a todos los pacientes con entrevistas a los 2 y a los 8
años, para comparar el efecto del suceso en los dos grupos, en los que
tuvieron la NDE y en los que no la tuvieron.
A continuación reproducimos un breve extracto del artículo publicado
por THE LANCET, y en el que una de las enfermeras que colaboró en el
estudio fue testigo de un hecho verificable relacionado con la NDE de
uno de sus pacientes. La enfermera cuenta lo siguiente:
"Durante un turno de noche, una ambulancia trajo a un hombre
[cyanotic] de 44 años de edad en estado comatoso a la unidad de
cuidado coronario. Lo habían encontrado unos transeúntes alrededor de
una hora antes en una pradera. Después de la admisión, recibió
respiración artificial sin intubación, mientras que también se le
aplicó masaje de corazón y desfibrilación. Cuando quisimos intubar al
paciente, resultó que tenía dentaduras postizas en la boca. Yo le
quité las dentaduras superiores y las puse en el "carrito de
emergencias". Mientras tanto, continuamos con una extensa resucitación
cardiopulmonar.
Después de cerca de una hora y media, el paciente tenía suficiente
ritmo cardíaco y presión sanguínea, pero todavía estaba ventilado e
intubado, y aún seguía comatoso. Él es transferido a la unidad de
vigilancia intensiva para continuar la respiración artificial
necesaria. Sólo después de más de una semana me encontré otra vez con
el paciente, que ya está de vuelta en la planta cardiaca. Le doy su
medicina. En el momento en el que me ve, dice: "Oh, esa enfermera sabe
donde están mis dentaduras." Yo me quedo muy sorprendida. Entonces él
aclara: "Sí, usted estaba allí cuando me trajeron al hospital y usted
me sacó mis dentaduras de la boca y las puso en ese carrito, que tenía
todas esas botellas, y tenía un cajón que se deslizaba por debajo, y
allí es donde usted puso mis dientes."
Yo estaba especialmente asombrada porque recordé que esto sucedió
mientras el hombre estaba en coma profundo y en proceso de
resucitación cardiopulmonar. Cuando le pregunté más cosas, parecía que
el hombre se había visto a él mismo tendido en la cama, había
percibido desde arriba cómo los médicos y las enfermeras habían estado
ocupados con la resucitación cardiopulmonar. Él también fue capaz de
describir correctamente y con todo detalle la pequeña habitación en la
que él había sido resucitado, así como la apariencia de las personas
que estaban presentes, como yo misma. En el momento en el que él
observó la situación, había estado muy atemorizado de que nosotros
parásemos la resucitación cardiopulmonar y él muriese. Y es verdad que
nosotros habíamos sido muy negativos acerca del pronóstico del
paciente, debido a que tenía una condición médica muy pobre cuando fue
admitido. El paciente me dice que él trató infructuosa y
desesperadamente de dejarnos claro que él estaba todavía vivo y que
debíamos continuar la resucitación cardiopulmonar. Él está
profundamente impresionado por su experiencia, y dice que ya no tiene
miedo a la muerte. 4 semanas más tarde dejó el hospital como un hombre
sano."